12 de febrer de 2008

Vins Alemanys 2006: la diva blanca vuelve a Girona.



El pasado 4 de Febrero, tuve la oportunidad(y el placer), de poder asistir a la cata que Vins Alemanys(Josep Roca y Michael Wöhr) y Vinialia organizaron en el Mas Marroch del Celler de Can Roca. En total se cataron 118 vinos alemanes de la añada 2006, procedentes de las cinco zonas por excelencia donde la Riesling reina y campa a sus anchas: Pfalz(Palatinado), Rheinhessen, Rheingau, Nahe y Mosel-Saar-Ruwer. Como es de suponer, no caté todos, a pesar de llegar casi a primera hora, pero aun así sí que pude degustar unos 80 aproximadamente(que ya son).
Pues bien, mi intención en este post no es la de reseñarlos todos(ni todas las bodegas, sólo las más interesantes en mi opinión, claro), ni mucho menos, pero sí me gustaría opinar sobre algunos que me parecieron extraordinarios y sorprendentes.
Empezamos por la zona del Mosela y la primera bodega que probamos fue Weingut Grans-Fassian, con unos vinos excelentes de entre los cuales me encantaron su Hofberger Riesling GG 2006(Grand Cru seco de pago seleccionado)con una entrada en boca espectacular, el Apotheke Riesling Auslese-GK 1997(selección-cápsula dorada) fresco, sin mucho rastro de hidrocarburos, frutoso y con una buena acidez. La cata prometía y sólo empezábamos.
Seguimos en el Mosela y el siguiente en la lista es Weingut Fritz Haag con dos dulces espléndidos: el primero un Juffer Sonnenuhr #9 Riesling Auslese-GK 2004 (el # indica el nº de parcela o tonel)muy complejo en aromas(sobresaliendo el membrillo), mineral y ligeramente carbónico. El segundo otro Juffer Sonnenuhr #12 Riesling Auslese-GK 2006, también estupendo, muy herbáceo y fresco, almíbar y manzana al horno, en mi opinión. Para cerrar nuestro encuentro con Fritz Haag, pudimos catar su superdulce Juffer Sonnenuhr #18 Riesling TBA 2006, impresionante, un espectáculo en el paladar, con 295 g/l. de azúcar residual, una acidez ideal, largo y al punto para beber ya. Este último vino lo acompañamos con un poco de queso Comté, no se puede pedir más. El trabajo y la calidad de Oliver Haag en menos de 9 Ha.(8,8 exactamente) es encomiable.
Y seguimos en el Mosela, esta vez con Weingut Heymann-Löwenstein que nos deparó bastantes sorpresas. La primera fue probar su espumoso Blanc de Noirs Brut 2003, 100% pinot noir, un blanc de noirs del Mosela de una excelente calidad, muy apetecible y con una RCP muy buena también: sobre los 26€. Aunque si algo nos encantó fueron dos de sus dulces: el primero un Röttgen Riesling Auslese 2001, muy convincente y largo, con unas notas ligeras de hidrocarburos, levaduras finas y unos toques amargosos muy al fondo. El segundo fue la estrella, en mi opinión, de la bodega: Uhlen "R" Riesling Auslese-GK 2006, la "R" le viene de Rothlay o Pizarra Roja, siendo la parte más mineral del pago. Notas de carpintería, muy mineral y glicérico, en boca es graso, equilibrado y redondo, dulce pero sin exagerar...absolutamente delicioso y largo(con una escueta producción de 450 l.).
Continuando nuestro largo paseo por esta región le toca el turno a Weingut Reichsgraf von Kesselstatt donde nos inclinamos(después de probar bastantes) por uno de sus dulces y los dos superdulces que presentaban. El dulce que nos gustó más fue un Scharzhofberger #10 Riesling Auslese-GK 2006, muy frutal en nariz, en boca ligeramente carbónico(estaba recién abierto) y un postgusto largo a dulce de membrillo casero delicioso.Muy bueno. En los superdulces nos encontramos otra vez con un Scharzhofberger #11 Riesling BA 2005, este pago clasificado que se encuentra en la parte del Saar, lo comparte Kesselstatt con otro gran productor de calidad: Egon Müller, del que hablaremos en breve. Pues bien, el Beerenauslese (BA) se presenta muy suave y equilibrado, con una mineralidad pizarrosa bien marcada y muy apetecible en conjunto. El segundo de los superdulces de Kesselstatt: Nies´chen #28 Riesling Eiswein 2002, es sin duda el estandarte de la bodega y se elabora a partir de la riesling de un sólo pago clasificado que la bodega tiene en el municipio de Kasel, dentro de la zona del Ruwer. Es de una mineralidad impresionante(pizarra azul desmoronada), ligeramente punzante del carbónico, muy goloso(residual de azúcar 239 gr/l), acidez perfecta, paso cálido en boca y postgusto larguísimo. Un eiswein excelente con una producción bajísima de 300 litros.
Y terminamos nuestro particular periplo por el Mosela con la afamada Weingut Egon Müller-Scharzhofberg, un productor archiconocido por la calidad de sus vinos. Egon Müller posee 12Ha. divididas en dos pagos ubicados en Wiltingen, en la zona del Saar: Scharzhofberger y Braune Kupp. Del primero probamos sus dulces: Scharzhofberger #4 Riesling Spätlese 2006, con notas de acacia y mucha mineralidad(pizarra gris desmoronada) en nariz y cierto sentido de salinidad en boca, muy bien estructurado en conjunto. Y el Scharzhofberger #10 Riesling Auslese 2006, suave, muy equilibrado, elegante y goloso, tal vez le faltara un poco más de persistencia al final, en mi humilde opinión. Tuvimos mucha suerte de probar(acabado de abrir) el escasísimo Scharzhofberger Riesling Auslese GoldKapsel 1999 y fue todo un acierto: en nariz notas sutiles de hidrocarburos(plástico) y sumamente mineral, y en boca una acidez ideal, oleoso, equilibrado, notas de melocotón en almíbar y un final de bandera. Excelente en todo.
Esta vez seguimos con Nahe, para ser más concretos con el Nahe alto(la parte más occidental), donde encontramos Weingut Emrich-Schönleber una bodega familiar con una tradición vitivinícola de más de 250 años. Pues bien, si hubo dos BA que brillaron en esta enorme cata, en mi opinión fueron los de esta bodega: el primero un Halenberg Riesling BA 2006, en nariz no parece en un principio muy expresivo, pero a medida que se mueve en la copa va cogiendo otro tinte la cosa. Un vino elaborado con mimo, armonioso, mineral(pizarra azul, cuarcita y guijarros) equilibrado, acidez al punto y un final memorable. De esta virguería se producen escasamente 188 litros. El hermano mayor de este vino, un Halenberg Riesling BA 2003, resultó igual de satisfactorio y memorable que su predecesor con un matiz en nariz más a petróleo y menos mineral(ojo!, sólo en nariz). Ambos fueron, en mi humilde opinión, todo un espectáculo paladeable, algo para el recuerdo.
Nahe termina su representación en la cata con una bodega conocida por todos Weingut Hermann-Dönhoff(en el Nahe central), de la cual destacaré su superdulce Hermannshöhle Riesling BA 2006, puesto que al Brücke Riesling BA 2006 le faltaba botella, mostrándose muy cerrado y con cierto olor a sudor junto al mineral. Del Hermannshöhle en cambio sólo puedo hacer cumplidos: un vino muy bien elaborado, mineral, ligeros hidrocarburos y algo punzante de carbónico, pero muy poco. Un BA extraordinario y largo.
Y pasamos a Rheingau, para ser exactos a su parte central, donde encontramos otra archiconocida bodega Weingut Peter Jakob Kühn de la cual destacaré su dulce St. Nikolaus Riesling Auslese 2006, terroso(arcilla y cuarcita), una acidez excelente y muy equilibrado. De este buenísimo vino sólo se han producido ¡¡55 escasos litros!!. Y de los superdulces los tres fueron de lo mejor del día. El primero un Lenchen Riesling Eiswein 2004 fue todo un festival en el paladar, notas de acacia, miel, tilo, membrillo y muy muy mineral; en boca toda una golosina, soberbio. El segundo, también un Lenchen Riesling BA 2006 se mostró muy parecido al anterior sólo que en nariz resaltaba a priori mucha más piedra(guijarro de cuarcita) y en boca el dulce de membrillo destacaba más. Muy goloso. Y nos despedimos de la bodega catando el que fue sin duda su mejor riesling en mi opinión, el Lenchen Riesling BA 2003, uno de esos vinos que lo tienen todo: equilibrio, terruño, una acidez perfecta y sumamente elegante y dulce(290gr./l), ahí es nada. Si no he hablado de su seco más conocido "Quarzit" Riesling 2006, ha sido porque cuando lo probamos en la cata, desprendía ciertos aromas animales(chorizo) y a sidra, y le faltaba botella. Pero el resto de la bodega fue excelente, sin duda.
Siguiendo por la zona occidental del Rheingau nos encontramos con Weingut Georg Breuer una bodega familiar ubicada en Rüdesheim, la puerta al valle central del Rin, llena de históricos palacios y antiguos castillos. De esta bodega nos entusiamaron sus tres dulces. El Rheingau Riesling Auslese 2006, equilibrado y con una acidez muy marcada, destacaban notas de resina en nariz. Muy bueno. El segundo fue un riesling del pago que la bodega tiene en monopolio, Nonnenberg Riesling Auslese-GK 2003, un vino muy completo, con ciertos aromas de carbón vegetal y una largura espectacular. El mejor de la bodega, en mi opinión. Y para cerrar un no menos espectacular Berg Schlossberg Riesling Auslese-GK 2006, con aromas marcados de la fermentación en bota y notas de lichi y manzana al horno. En conjunto Breuer mantiene una calidad impresionante.
Cambiamos de zona, pasando de Rheingau a Rheinhessen donde en representación de la zona encontramos Weingut Wittmann, una bodega familiar con casi cuatro siglos de historia. Sus vinos en general me parecieron bastante ligeros pero destacaré los dos dulces: Morstein Riesling Auslese 2006 y Morstein "S" Riesling Auslese-GK 2006. El primero me pareció muy curioso en nariz, con un sentido ligeramente salino, me recordó ciertamente a un Fino muy suave; el segundo resultó muy correcto en todo: mineralidad(marga arcillosa y caliza), aromas bien definidos y una boca bastante apetecible. Si bien estos dos dulces me llamaron la atención, fue realmente el superdulce de la bodega el más curioso y estupendo, en mi opinión: Albalonga Trockenbeerenauslese (TBA) 2003(la variedad Albalonga es un doble cruce de Riesling/Sylvaner con Sylvaner). No tuvo tanto cuerpo tal vez como sus predecesores pero en conjunto fue muy superior a estos: notas de plástico fino en nariz, en boca cuerpo medio(algo ligero para lo que esperábamos) pero con una acidez notable y muy muy goloso, estupendo en definitiva.
Y por último ya la zona de Pfalz(Palatinado) con algunas bodegas destacables como Weingut Geheimer Rat Dr. von Bassermann-Jordan con tres siglos de tradición vitícola y la bodega subterránea más extensa de toda Alemania. De aquí destacamos su dulce Stift Riesling Auslese-GK 2006, un vino muy equilibrado, mineral y fresco con una acidez magnífica, buenísimo. Y también su superdulce Maushöhle Riesling BA 2003 con un intenso aroma a petróleo, muy graso, ácido y goloso en boca con notas de dulce de membrillo y características del botrytizado. La producción no supera los 190 l. (una verdadera virguería).
Seguimos en Pfalz pero esta vez le toca el turno a Weingut A. Christmann de la cual fue extraordinario su superdulce Idig Riesling BA 2006. Este proviene del pago clasificado que la bodega tiene en Königsbach donde predomina el suelo de grava caliza y marga. En nariz una fruta espectacular, mineralidad suave y a medida que se va abriendo en la copa, mejora; en boca destacan una acidez muy lograda y ciertas notas de chupa chup Kojak(fresa ácida). Muy goloso y escaso (94 l. de producción!!!).
Y cerramos este casi-eterno comentario con uno de los grandes productores del Palatinado: Weingut Dr. Bürklin-Wolf, de la cual nos gustó mucho su seco Kirchenstück Riesling GG 2002, muy mineral y glicérico, con una acidez muy marcada, goloso y con ciertos toques de Fino jerezano. También estuvo estupendo su dulce Rechbächel Riesling Auslese 1998, con notas de vainilla, resina y marcadamente mineral. Aunque las estrellas de la bodega fueron, sin ninguna duda, sus dos superdulces: Schereube Beerenauslese (BA) 1988, un excelente y goloso schereube(cruce de sylvaner y riesling), con una nariz increíble, llena de tierra y grava caliza y de una madurez óptima, para consumir ya!!Fue una suerte poder catarlo en su mejor momento y todavía con esa acidez tremenda. El segundo superdulce fue más sobresaliente si cabe: un Pechstein Riesling Eiswein 1991, con matices especiados y de una extraordinaria mineralidad (basalto), en boca resultó ligeramente cítrico, fundido con notas de miel y dulce de membrillo. Larguísimo y muy elegante. Un vino para el recuerdo.

Esta ha sido mi opinión sobre la presentación de Vins Alemanys añada 2006, todo un referente a nivel nacional y una absoluta satisfacción para el enoaficionado. Desde Les Foes quisiera expresar mi gratitud a Manolo, Javi y Modes, por ser unos compañeros de cata y viaje excepcionales. Gracias.

Al final nos cayó una granizada espectacular, aunque no se rompió ninguna copa.